Mons. Szymanski, un rebelde que optó por la senda de la fe
http://oem.com.mx/elsoldesanluis/notas_e.asp?urlnota=1loc080506
Una manera de expresar mi admiración a este gran hombre que entregó su vida al servicio de la humanidad, la Iglesia y Dios
17 Mayo 2006
http://oem.com.mx/elsoldesanluis/notas_e.asp?urlnota=1loc080506
17 Mayo 2006
17 Mayo 2006
Juan Pablo II",de Francesco Follo - Editorial Ciudad Nueva
El querido e inolvidable Juan Pablo II, siempre presente y actual, regresa singularmente a nuestras latitudes eclesiales durante estos días del corazón del mes de mayo por varias razones. Iremos viéndolas.
http://www.revistaecclesia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=5623&Itemid=124
Un "regreso" actual y siempre querido
Ayer, sábado 13 de mayo, se cumplían 25 años del atentado que a punto estuvo de costarle la vida en la Plaza de San Pedro de Roma, que desde ayer mismo tiene una plaza conmemorativa en el suelo del mismo lugar donde se produjo aquel atentado.
Ayer se cumplía también un año del anuncio del Papa Benedicto XVI de la dispensa de cinco años de espera para el comienzo de su proceso de canonización. El próximo jueves día 18 de mayo es el 86 aniversario de su nacimiento.
Y, entre los días 25 al 28 de mayo, su sucesor, el Santo Padre Benedicto XVI, realizará una visita apostólica a Polonia, en la estela, la memoria, la acción de gracias y la interpelación del Papa polaco.
"Totus tuus"
Y además y por si todo esto fuera poco, estamos en el mes de mayo, en el mes de María, quicio vital e imprescindible para entender y acercarse a la proverbial figura de Karol Wojtyla.
Precisamente, en la primera página de este libro, viene definida su periplo humano y religioso como "una vida consagrada a la Virgen María para entregarse totalmente a Cristo. Un existencia -añade el autor- vivida amando a la Virgen con veneración, afecto y ternura para amar plenamente al Redentor, que se hizo carne de esta mujer, y así contribuir a edificar una morada para Aquel que hizo el mundo, una casa para el Hombre que salva al hombre".
Todos estos motivos, todas estas razones de la actualidad y la devoción personal hacia el protagonista de la obra hacen que el libro de esta semana sea una nueva publicación sobre Juan Pablo II. ¿Se podrá escribir algo nuevo sobre él?, podrá preguntarse con razón algún lector de este comentario. Sí y el libro -sencillo, breve, esencial- que nos ocupa así lo demuestra: algo nuevo y, sobre todo, algo distinto. Ahora lo veremos.
15 días con... Juan Pablo II
"Juan Pablo II" de Francesco Follo -este el nombre del autor de la obra, un prelado italiano, que sirve en el Cuerpo Diplomático de la Santa Sede- se inserta dentro de la colección "15 días" de la Editorial Ciudad Nueva. Ya hemos presentado algunos libros de esta colección de Ciudad Nueva.
Son libros -como dijimos antes- sencillos, breves, esenciales, de lectura fácil para tiempos de prisas y urgencias y que abre el apetito para completar y desarrollar más y mejor a los personajes biografiados y reseñados. Francesco Follo es autor en esta misma colección de Ciudad Nueva de una obra sobre Madre Teresa de Calcuta, otro querido "gigante" de nuestro tiempo.
El libro consta lógicamente de 15 capítulos, más las presentaciones y bibliografía final para saber más. En los seis primeros capítulos -los seis primeros "días"-, al autor ahonda en las raíces de Karol Wojtyla y en aquellas realidades humanas y religiosas que forjaron su personalidad como su patria polaca, su familia y los dramas vividos en torno a ella, su filial devoción mariana y su percepción de la Providencia y de Misericordia Divinas.
Los siguientes nueve capítulos nos presentarán las facetas y dimensiones del hombre y del creyente: el trabajo, la oración, la experiencia del dolor, su sentido de Iglesia, su gran humanidad y su compromiso con la humanidad,, la cultura, las letras, la fraternidad y Cristo. Y todo ello con una misma formulación conceptual y lingüística: "Hombre de..." todas esas realidades.
El libro, presentado con una conocida fotografía en portada en la que un joven Juan Pablo II abraza su báculo con la cruz de Cristo, se extiende a lo largo de 125 páginas, está todo él salpicado de citas de su magisterio y rezuma el inmenso afecto y veneración que el autor del libro profesa al biografiado.
Sin especiales o espectaculares aportaciones o innovaciones, el libro ofrece quince aspectos capitales de Juan Pablo II, su lectura aporta distintas y nuevas dimensiones de su siempre enriquecedora figura, refresca hechos, acontecimientos e ideas y facilita un recorrido rápido, sugerente y luminoso sobre su persona y su legado.
El autor del libro
Monseñor Francesco Follo es el actual observador permanente de la Santa Sede ante la UNESCO, en París. Fue nombrado para este cargo por el Papa Juan Pablo II. Con anterioridad, había trabajado en la Secretaría de Estado del Vaticano.
El mismo escribe en este libro que "el poner en luz y proponer humildemente por escrito lo que he aprendido de este gran Papa es un modo de perpetuar su enseñanza. Y es también ayudar a orar, a ponerse en actitud de escucha y de diálogo con Dios, a ejemplo del difunto Pontífice".
17 Mayo 2006
Juan Pablo II",de Francesco Follo - Editorial Ciudad Nueva
El querido e inolvidable Juan Pablo II, siempre presente y actual, regresa singularmente a nuestras latitudes eclesiales durante estos días del corazón del mes de mayo por varias razones. Iremos viéndolas.
http://www.revistaecclesia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=5623&Itemid=124
Un "regreso" actual y siempre querido
Ayer, sábado 13 de mayo, se cumplían 25 años del atentado que a punto estuvo de costarle la vida en la Plaza de San Pedro de Roma, que desde ayer mismo tiene una plaza conmemorativa en el suelo del mismo lugar donde se produjo aquel atentado.
Ayer se cumplía también un año del anuncio del Papa Benedicto XVI de la dispensa de cinco años de espera para el comienzo de su proceso de canonización. El próximo jueves día 18 de mayo es el 86 aniversario de su nacimiento.
Y, entre los días 25 al 28 de mayo, su sucesor, el Santo Padre Benedicto XVI, realizará una visita apostólica a Polonia, en la estela, la memoria, la acción de gracias y la interpelación del Papa polaco.
"Totus tuus"
Y además y por si todo esto fuera poco, estamos en el mes de mayo, en el mes de María, quicio vital e imprescindible para entender y acercarse a la proverbial figura de Karol Wojtyla.
Precisamente, en la primera página de este libro, viene definida su periplo humano y religioso como "una vida consagrada a la Virgen María para entregarse totalmente a Cristo. Un existencia -añade el autor- vivida amando a la Virgen con veneración, afecto y ternura para amar plenamente al Redentor, que se hizo carne de esta mujer, y así contribuir a edificar una morada para Aquel que hizo el mundo, una casa para el Hombre que salva al hombre".
Todos estos motivos, todas estas razones de la actualidad y la devoción personal hacia el protagonista de la obra hacen que el libro de esta semana sea una nueva publicación sobre Juan Pablo II. ¿Se podrá escribir algo nuevo sobre él?, podrá preguntarse con razón algún lector de este comentario. Sí y el libro -sencillo, breve, esencial- que nos ocupa así lo demuestra: algo nuevo y, sobre todo, algo distinto. Ahora lo veremos.
15 días con... Juan Pablo II
"Juan Pablo II" de Francesco Follo -este el nombre del autor de la obra, un prelado italiano, que sirve en el Cuerpo Diplomático de la Santa Sede- se inserta dentro de la colección "15 días" de la Editorial Ciudad Nueva. Ya hemos presentado algunos libros de esta colección de Ciudad Nueva.
Son libros -como dijimos antes- sencillos, breves, esenciales, de lectura fácil para tiempos de prisas y urgencias y que abre el apetito para completar y desarrollar más y mejor a los personajes biografiados y reseñados. Francesco Follo es autor en esta misma colección de Ciudad Nueva de una obra sobre Madre Teresa de Calcuta, otro querido "gigante" de nuestro tiempo.
El libro consta lógicamente de 15 capítulos, más las presentaciones y bibliografía final para saber más. En los seis primeros capítulos -los seis primeros "días"-, al autor ahonda en las raíces de Karol Wojtyla y en aquellas realidades humanas y religiosas que forjaron su personalidad como su patria polaca, su familia y los dramas vividos en torno a ella, su filial devoción mariana y su percepción de la Providencia y de Misericordia Divinas.
Los siguientes nueve capítulos nos presentarán las facetas y dimensiones del hombre y del creyente: el trabajo, la oración, la experiencia del dolor, su sentido de Iglesia, su gran humanidad y su compromiso con la humanidad,, la cultura, las letras, la fraternidad y Cristo. Y todo ello con una misma formulación conceptual y lingüística: "Hombre de..." todas esas realidades.
El libro, presentado con una conocida fotografía en portada en la que un joven Juan Pablo II abraza su báculo con la cruz de Cristo, se extiende a lo largo de 125 páginas, está todo él salpicado de citas de su magisterio y rezuma el inmenso afecto y veneración que el autor del libro profesa al biografiado.
Sin especiales o espectaculares aportaciones o innovaciones, el libro ofrece quince aspectos capitales de Juan Pablo II, su lectura aporta distintas y nuevas dimensiones de su siempre enriquecedora figura, refresca hechos, acontecimientos e ideas y facilita un recorrido rápido, sugerente y luminoso sobre su persona y su legado.
El autor del libro
Monseñor Francesco Follo es el actual observador permanente de la Santa Sede ante la UNESCO, en París. Fue nombrado para este cargo por el Papa Juan Pablo II. Con anterioridad, había trabajado en la Secretaría de Estado del Vaticano.
El mismo escribe en este libro que "el poner en luz y proponer humildemente por escrito lo que he aprendido de este gran Papa es un modo de perpetuar su enseñanza. Y es también ayudar a orar, a ponerse en actitud de escucha y de diálogo con Dios, a ejemplo del difunto Pontífice".
17 Mayo 2006
La belleza que salva. Comentarios a la «Carta a los artistas de Juan Pablo II»
http://es.catholic.net/laiglesiahoy/mundoarticulo.phtml?consecutivo=89114
PAMPLONA, lunes, 15 mayo 2006 (ZENIT.org).- La profesora universitaria María Antonia Labrada ha pedido a nueve personas que comenten la «Carta a los Artistas» de Juan Pablo II. El resultado es el libro «La belleza que salva. Comentarios a la "Carta a los artistas de Juan Pablo II"» publicado en Madrid por Rialp.
El libro contiene comentarios de Juan José García Noblezas («El artista y el bien común»), Nieves Acedo («La especial vocación del artista»), Pablo Blanco («La Iglesia tiene necesidad del arte») y la misma Labrada («El artista, imagen de Dios creador»).
La profesora Labrada estudió Filosofía y Letras y Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid en donde se doctoró en 1980. Obtuvo la plaza de Profesora Titular de Universidad en la Universidad de Valencia y desde 1980 es profesora de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Navarra.
Ha escrito varios libros entre los que se encuentran «Belleza y racionalidad: Kant y Hegel» (1990), «Sobre la razón poética» (1992), y «Estética» (1998). Su tarea investigadora está centrada en las corrientes actuales del pensamiento estético.
Zenit la ha entrevistado para conocer mejor el porqué de esta respuesta coral a la carta de Juan Pablo II.
--La Carta del Papa a los artistas es del 1999. ¿Por qué han esperado a después de su muerte a responder a esta carta?
-- Labrada: Cuando salió la carta en 1999 la leí y la estudié pero no se me ocurrió escribir ningún comentario. Sólo empecé a hablar con Juan Pablo II a raíz de su muerte. Desde entonces, sin proponérmelo, mantengo con Juan Pablo II un diálogo de lo más variado, también intelectual.
En realidad, la respuesta a esta Carta a los artistas se gestó en los días siguientes al fallecimiento de Juan Pablo II; lo que empezó como un modo de llenar el vacío que dejaba su ausencia, enseguida se reveló como un formidable reto intelectual.
--Juan Pablo II, «artista de la vida». ¿Qué motivos le inducen a apelar así al Papa?
--Labrada: En la vida de Juan Pablo II se percibe una nota que es característica de las obras de arte logradas: la unidad. Esta unidad es más difícil de conseguir cuantos más elementos diferenciales o de dispersión existen en la obra de arte o, en este caso, en la vida.
Y en la vida de Juan Pablo II no sólo hay elementos de tensión o de dispersión sino, me atrevería a decir, de ruptura, de desgarro. Y, sin embargo, al final -como todo el que quiso pudo comprobar en directo a través de la televisión- ahí estaba el sentido, la clave, el eje de su existencia.
--¿Que quiere decir cuando habla de la «concepción dramática» de la existencia de Juan Pablo II?
--Labrada: Juan Pablo II además de tener una gran inteligencia era una persona apasionada y necesitaba expresarse, comunicar a los demás su pensamiento, sus creencias. Esto le llevaba a dar vida a las ideas, y a dejar que estas ideas tuvieran su propia consistencia impactando en la vida de los demás.
Esta es la concepción dramática de la existencia presente en la tradición cultural polaca a la que se refiere el libro que comentamos. La palabra drama no significa en este caso tragedia sino acción plena de sentido (logos) y por lo tanto comunicativa.
--¿En que consiste la «alianza» que propone Juan Pablo II entre arte y religión?
--Labrada: El diálogo entre arte y religión no depende, según Juan Pablo II, de que el arte tenga un tema religioso. La carta a los artistas propone un diálogo entre dos experiencias, la religiosa y la artística, que tiene un mismo fundamento. La experiencia de lo que significa ser creado lleva al creyente a entablar un diálogo con su Creador, es decir, a la experiencia religiosa.
Pues bien, esta misma experiencia es connatural al artista en la relación con sus obras, y por eso los primeros capítulos del Génesis en los que se narra la creación del mundo continúan siendo una fuente de inspiración para el arte, también para el arte no figurativo.
--¿Detecta un leitmotiv en esta respuesta a la carta del Papa?
--Labrada: Sí. El agradecimiento a Juan Pablo II por su comprensión profunda del arte que le lleva a descubrir en los artistas la imagen de Dios Creador.
17 Mayo 2006
Monja francesa atribuye curación a milagro de Juan Pablo II
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/14584650.htm
Associated Press
ROMA - La monja francesa cuya inexplicable recuperación del mal de Parkinson podría ser la clave para el proceso de santidad de Juan Pablo II, dice que siente que ha vuelto a nacer.
El caso de la monja francesa es investigado por funcionarios católicos como un posible milagro. El Vaticano debe verificar un milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo a fin de que el fallecido pontífice sea beatificado, como primer paso hacia la santidad.
La religiosa dijo a "Totus Tuus", la revista oficial que lleva el caso de la beatificación de Juan Pablo II, que le habían diagnosticado el mal de Parkinson en el 2001, y que sus síntomas se habían deteriorado progresivamente, al haber empeorado su insomnio, el dolor y los temblores en las manos.
Indicó que la muerte de Juan Pablo el 2 de abril del 2005, que también padecía del mal de Parkinson dejó un vacío en su corazón. "Perdí a un amigo que me entendía y que me dio fuerza para seguir adelante", dijo la religiosa según la publicación. "Pero también tengo la certeza de su presencia".
La religiosa, que no ha sido identificada para proteger su privacidad, dijo que su comunidad comenzó a orar por Juan Pablo después que el papa Benedicto XVI anunció el 13 de mayo del 2005, que había anulado el período de cinco años para iniciar su proceso de beatificación de inmediato.
De inmediato, la monja dijo que recobró la habilidad de escribir y de poder caminar sin dolor.
17 Mayo 2006
16-Mayo-2006 -- Noticias Eclesiales
SANTO PADRE RECUERDA ATENTADO A PAPA JUAN PABLO II
http://www.ewtn.com/vnews/getstory.asp?number=67640
Roma, 16 (NE – eclesiales.org) El Papa Benedicto XVI recordó el domingo el atentado que sufriera el Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, en sus palabras antes del rezo del Regina Caeli. “Hace 25 años –afirmó al respecto-, el siervo de Dios, Juan Pablo II, sintió que se había salvado milagrosamente de la muerte por la intervención de una ‘mano maternal', como él mismo dijo, y todo su pontificado quedó marcado por lo que la Virgen había preanunciado en Fátima”.
“Si bien no han faltado preocupaciones y sufrimientos, si bien todavía hay motivos de aprensión ante el futuro de la humanidad, consuela lo que prometió la ‘Blanca Señora' a los pastorcillos: ‘Al final, mi Corazón inmaculado triunfará”, concluyó el Papa
Por otro lado, recordando el aniversario, se inauguró una placa que marca el lugar donde el Papa Juan Pablo II recibió los disparos de Mehemet Alí Agca y sobrevivió milagrosamente al atentado.
17 Mayo 2006
Polonia, siempre "Ave Fénix", la tierra de Juan Pablo II
escrito por Jesús de las Heras Muela - Director de Ecclesia
http://www.revistaecclesia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=5656&Itemid=50
Memoria de retazos para la crónica de una peregrinación Polonia en las vísperas del viaje del Papa Benedicto XVI este país.
Entre los días 3 al 12 de julio del pasado año, recorrí, por segundo vez -al primera vez lo hice en octubre de 1993- los caminos de "llanura", de cruz y de esperanza de Polonia. El viaje, organizado desde el pasado otoño, se convertía, tras la muerte en primavera del Papa Juan Pablo II, era una auténtica, sentida y hermosa peregrinación, un canto de acción de gracias, de reencuentro y de una brizna de nostalgia con el inolvidable Papa polaco.
Fue un viaje, como ahora el de Benedicto XVI, que tiene en el Santuario mariano de la Virgen de Czestochowa el lugar hacia donde concluyen todos los caminos y todos los corazones.
El polaco ciudadano del mundo
Resultan prácticamente incontables en toda Polonia las estatuas, placas, lápidas, monumentos y referencias a Karol Wojtyla, al Papa Juan Pablo II, que gobernó la nave de la Iglesia Católica entre el 16 de octubre de 1978 y el 2 de abril de 2005. Meses después de su muerte, todavía "hablan" los lugares y las personas de la conmoción de su muerte, y las flores, las velas, los cirios, las fotografías y los recuerdos se apiñan ordenadamente por doquier allá donde Juan Pablo II estuvo.
Fue precisamente su condición polaca lo primero que supimos de él, y su ciudad natal de Wadovice, con apenas 25.000 habitantes, se prepara ya, entre incesantes riadas de peregrinos, para convertirse en uno de los primeros lugares de peregrinación de la cristiandad del siglo XXI.
En Cracovia, la hermosísima e histórica ciudad donde vivió desde los 18 a los 58 años, es un luminoso e indisimulado testimonio del polaco más polaco y a la vez más ciudadano del mundo de toda la historia. Y su memoria queda ahora especial y tan queridamente guardada y venerada por su fiel secretario, monseñor Stanislaw Dziwisz, nuevo cardenal arzobispo de Cracovia y pastor, por ello, de su catedral-castillo de Wawel.
Varsovia o Czestochowa, los otros epicentros más universales de Polonia, hablan también de Wojtyla y nos muestran fehacientemente claves principales de su aportación a la Iglesia y a la humanidad y de su misma alma creyente y religiosa. Mirando a la Virgen Negra de Jasna Gora, se entiende y se admira todavía mejor a Wojtyla y, por supuesto, a María Santísima.
Los campos del horror y del exterminio sistemático de Auschwitz y de Birkenau, con su dolorido realismo de crueldad suprema, son también etapas precisas de peregrinación y de respuesta a la permanente búsqueda de la inviolable dignidad de la persona humana a la que sirvió hasta el último aliento aquel inolvidable moribundo, enfermo y anciano Karol Wojtyla, que no se dejó vencer jamás por la debilidad
Y su predicación en carne propia del misterio insondable de la cruz, halla en el Santuario montañoso, verde y silencioso de Kalvaria Zebraydowska la respuesta a las preguntas más vitales de la vida y de la fe.
El mito del "Ave Fénix"
La mitología nos reserva en la figura alada del "Ave Fénix" la imagen de una criatura que renace de sus propias cenizas constantemente. La historia de este país del frío que es Polonia es también la historia del "Ave Fénix". Su faz eslava y blanca no oculta la llaga de su pasado y la esperanza en su futuro. El destino ha golpeado con especial virulencia a sus gentes y a devenir en el tiempo. Como escribiera un premio de Nóbel de Literatura, de origen eslavo, "si ha habido tierras y gentes pisoteadas por el Gigante de la historia, estos son los del Báltico". Polonia, en el corazón de Europa, es país del Báltico.
En el siglo XX el nazismo y el comunismo -dos de los peores monstruos y gigantes de la historia- pisotearon Polonia hasta lo indecible. Los ya citados campos de concentración de Auschwitz y de Birkenau o los barrios judíos de Cracovia y de Varsovia son inequívocos testigos de aquel horror.
Ahora, décadas después, recorrer, por ejemplo, estos campos de concentración claman al respeto a la memoria de la historia para no repetir jamás los errores, pavores y horrores del pasado al igual que un paseo sosegado por la plaza mayor de Varsovia y sus calles adyacentes nos permitirá comprender como resurge una ciudad de entre sus escombros y en ella florece -cual "Ave Fénix"- el afán y la esperanza.
Dos curas del siglo XX
Karol Wojtyla ha sido el cura polaco más importante del siglo XX y de la historia. Sin embargo, en los anales recientes de la Iglesia católica de este país hay, al menos, otros dos sacerdotes excepcionales y ya también míticos, a los que podíamos añadir los anónimos nombres de los seis mil sacerdotes católicos presos de Auschwitz o el del cardenal Stephan Wysinsky, otro de los referentes dichosamente insoslayables de la historia reciente polaca.
Con todo al que primero de los curas que queremos citar con especial detenimiento es a Maximiliano María Kolbe. Fue franciscano conventual. Trabajó como misionero en Japón. A los 47 de edad murió en Auschwitz.
El camino del héroe de Auschwitz
Maximiliano Kolbe cuenta en Niepokalanow, la ciudad de la Inmaculada creada por él mismo a medio centenar de kilómetros de Varsovia y como centro de espiritualidad, misión y apostolado periodístico, con una bien emblemática escultura en bronce. Revestido con su habito franciscano, con el rosario en la cintura, y mostrando en una mano una imagen de la Inmaculada, recorre decidido un camino de guijarros y angustias, que concluye en un cirio y una maceta de flores de colores.
Su mirada es serena y grave y su rostro muestra certeza y paz. Sabe que camina hacia la cruz, hacia el nauseabundo Auschwitz de la infamia donde una inyección letal acabó con sus días el 14 de agosto de 1941, tras dieciocho jornadas previas en la celda de la muerte número 18 del barracón 11 del citado y siniestro lugar.
Sin embargo, la escultura de Kolbe muestra también que él prosigue confiado su ruta de la mano de María. Es una representación que va ya mucho más lejos del mito del "Ave Fénix" y que nos habla de la resurrección, la nueva creación a la que sólo conduce el verdadero amor que hace libres.
Mártir de la libertad
Jerzy Popielusko es el otro sacerdote que refleja la historia contemporánea de Polonia. Es símbolo de la lucha en "solidaridad" del pueblo polaco contra la opresión comunista. Molestaban al régimen sus sermones desde la parroquia obrera de "San Estanislao de Kostka", sus peregrinaciones a Jasna Gora, hasta la montaña santa de la Virgen negra y herida de Czestochowa, la madre, la reina y el milagro de Polonia. Molestaban sus acciones en favor de los más débiles y necesitados y su fidelidad a la Iglesia.
El 19 de octubre de 1984 los poderosos de Moscú y de Varsovia decidieron acabar con él. Lo hicieron desaparecer entre las aguas ya heladas del Vístula. Y el 3 de noviembre de aquel año aparecía su cadáver ahogado en la flor de la vida, con tan sólo 37 años. Como nuevo "Ave Fénix", como nuevo discípulo y testigo del Resucitado, renacían no ya sólo sus cenizas ahogadas en el Vístula, sino también la conciencia de libertad y de dignidad insobornables del pueblo polaco y, por extensión, de la entera humanidad.
Esperando a Benedicto XVI
Y estas etapas y recorridos de llanuras, de cruces y de esperanzas serán precisamente las que el Santo Padre Benedicto XVI se dispone a recorrer en su ya inminente visita apostólica a Polonia de los días 25 al 28 de mayo.
Es un viaje al recuerdo y a la memoria agradecidos. Es una visita a un país católico, siempre fiel, que debe seguir ofreciendo para toda la Iglesia la luminosidad de su historia pasada y sobre todo reciente, la vitalidad eclesial de su presente y la promesa esperanzada en su futuro.
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